TRANSFORMACIÓN DIGITAL

CONCIENCIANDO A LAS EMPRESAS DE LA RELEVANCIA DE LA ECONOMÍA DIGITAL.

 

REINVENTANDO

LAS ORGANIZACIONES

Y CANALIZANDO LA DISRUPCIÓN

DE LA ECONOMÍA DIGITAL

 

Los Directivos de las organizaciones

del siglo XXI, sean estas del tamaño

que sean, han de ser muy conscientes

de que les ha tocado vivir una

era de continuos cambios,

fundamentados

principalmente en la imparable

irrupción de las Tecnologías de la

Información y la Comunicación.

 

Deben aprender a convivir con

el cambio permanente que estas

tecnologías están provocando

en la economía. 

 

Las habilidades y competencias

en materia digital se están

convirtiendo en el nuevo valor

estratégico que aportará las

auténticas ventajas competitivas

a las empresas.

 

Y la transformación digital en ciernes

no hace distingos entre

empresas grandes,

medianas, pequeñas,

microempresas

o simples emprendedores. 

 

El Big Data, el Internet de las Cosas,

la Realidad Virtual y la Realidad

Aumentada, la Minería de Datos,

los procesos de Business Intelligence

o la Economía de las Plataformas,

son ya conceptos con los que

deben de estar absolutamente

familiarizados los responsables

de las organizaciones.

 

La Transformación Digital ha llegado

para quedarse y más vale adecuar

nuestros Modelos de Negocio y

nuestras Propuestas de Valor

a esta nueva e imparable realidad.

  

 

 

Porque, en definitiva, se trata

de usted y de su empresa.

De que dispongan de unos

óptimos servicios profesionales

en materia de

Transformación Digital

 

¿Hablamos sin compromiso?

 

Nada que tenga que ver con la 

 Gestión Empresarial me es ajeno. 

 Desde 1984. EXPERIENCIA. 

TRANSFORMACIÓN DIGITAL. TENDENCIAS. REINVENTANDO EL MUNDO. DISRUPCIÓN DIGITAL-

 

TRANSFORMACIÓN DIGITAL

DISRUPCIÓN

GESTIÓN DEL CAMBIO

INNOVACIÓN TECNOLÓGICA

CAMBIO DE PARADIGMAS

 

 

La Transformación Digital,

algo que cambiará, 

de hecho ya lo está cambiando,

la forma en la que 

 nos relacionamos, la manera

en cómo nos formamos

y preparamos, nos educamos

y aprendemos, hacemos negocios,

gestionamos las empresas, 

prestamos nuestros trabajos y servicios, 

nos comunicamos, nos enfrentamos a

los nuevos cambios de paradigmas

y así un largo etcétera.

 

El auténtico factor decisivo en

la era digital será la habilidad

de las organizaciones para

desarrollar culturas corporativas

abiertas al cambio y la innovación,

a la flexibilidad, a estructuras abiertas

y a las alianzas con terceros.

 

LAS CINCO

TENDENCIAS EMERGENTES

 

Automatización inteligente: 

 

Impulsadas por la inteligencia artificial,

las empresas y organizaciones

reunirán ingentes cantidades de datos,

sin precedente alguno en la historia

y, entrelazando sistemas,

datos y personas,

dispondrán de soluciones

capaces de cambiar a

las propias organizaciónes.

 

 Fuerza de trabajo líquida: 

 

Las empresas necesitan algo más

que una tecnología adecuada;

necesitan el talento necesario y

las personas adecuadas dentro de

una  fuerza de trabajo "líquida",

adaptable y permanentemente

preparada para el cambio.

Esto conllevará una auténtica

revolución y un cambio de paradigma

en la Gestión del Talento y

de los Recursos Humanos.

 

 Economía de las plataformas: 

 

Todos los sectores económicos

y sociales se están conformando

en torno a ecosistemas, impulsados

por plataformas digitales escalables

e interconectadas, compartiendo

y ampliando conocimiento.

 

 Disrupción previsible: 

 

Pocos negocios han llegado a captar,

o siquiera a intuir,

lo enormemente drásticos

y permanentes que serán

los cambios derivados de los nuevos

ecosistemas basados en plataformas.

 

 Confianza digital:

 

  En la Era 3.0 la confianza

lo es absolutamente todo.

 

Los sistemas de seguridad

más avanzados van más allá de

establecer conceptos de seguridad

tradicionales e incluyen un 

compromiso con estándares éticos

en relación con los datos

a los que se tiene acceso.

 

EN EL CENTRO DE

LA ESTRATEGIA:

LAS PERSONAS.  

 

Conseguir el éxito en el mundo digital

no es un reto que 

pueda superarse simplemente

consumiendo más y mejor tecnología

o sustituyendo al ser humano

por tecnología,

ya sea hardware o software.

 

El verdadero factor decisivo será

la habilidad de una empresa para 

desarrollar su cultura corporativa

con el fin, 

no sólo de aprovechar las tecnologías

emergentes, sino también de

abrazar las nuevas estrategias

de negocio que impulsan

esas tecnologías.

 

En definitiva, 

su éxito dependerá de las personas.

 

Así lo constata el informe 

Accenture Technology Vision 2016

  

 Accenture Technology incide en la 

urgencia de la transformación digital.

 

La economía digital global representó

el 22% del PIB mundial en 2015,

y para 2020 alcanzará el 25%,

según estimaciones de esta

consultora tecnológica.

 

En España, Accenture calcula que 

un mejor uso de la tecnología 

elevaría el PIB nacional en 

40.000 millones para 2020 

 

Como se puede apreciar,

son datos realmente "apabullantes". 

 

EL 'SHOCK' DE LA CULTURA DIGITAL

 

 Lo digital está aportando 

cambios sin precedentes.

 

"Hay nuevas tecnologías y soluciones,

más datos que nunca,

sistemas nuevos y heredados

entrelazados, un aumento

de la colaboración

(dentro y fuera de la empresa),

nuevas alianzas, nuevas start up...

Todo nuevo",

remarca Accenture Technology.

 

Al mismo tiempo, en el mercado,

los clientes digitales también

están madurando.

 

"Sus expectativas de servicio,

velocidad y personalización,

que han cambiado drásticamente,

son sólo el principio".

 

El auge de la Generación del

Milenio (millennials)

conlleva no sólo un

nuevo tipo de cliente,

sino también un

nuevo modelo de empleado,

con unas perspectivas y

aspiraciones radicalmente

diferentes a las tradicionales.

 

En paralelo, las omnipresentes

 tecnologías de colaboración 

están reconfigurando las

reglas tradicionales del trabajo.

 

Una disrupción laboral

del talento y el conocimiento.

 

Estos cambios no son graduales.

 

De hecho, el cambio se ha

convertido en la nueva realidad.

 

El 86% de los directivos

encuestados prevé

que el ritmo del

cambio tecnológico

aumentará rápidamente

en los próximos tres años. 

 

"Muchas empresas,

afectadas por el impacto de la tecnología

y los cambios que deben efectuar

como respuesta, se encuentran 

temporalmente desbordadas

ante la magnitud de las tareas

que tienen por delante".

 

No obstante,

una vez que hayan hecho

una pausa para recobrar el aliento, 

deberán empezar a

cambiar sus productos,

sus modelos de negocio y

todos los procesos

que les dan soporte.

 

Tendrán que desarrollar 

nuevas habilidades y

deberán adoptar formas diferentes

y más ágiles de trabajar

en ecosistemas caracterizados

por una colaboración más flexible.

 

Las empresas ya

no sirven a los clientes,

sino que colaboran con ellos.

 

No compiten con sus rivales,

sino que se asocian con ellos.

 

No están limitadas por las fronteras

del sector, sino que las ignoran.

 

Y para que todo esto se haga realidad,

es necesario invertir en las personas

-en su desarrollo y en

ayudarlas a adaptarse al cambio-.

 

 

PILARES DEL CAMBIO

 

   En este contexto, las 

metodologías ágiles 

pasan a primer plano, junto con 

tecnologías habilitadoras del cambio

como el cloud computing.

 

Igual de importante es

hacer el cambio para 

transformarse en una organización

totalmente basada en los datos. 

 

La consecuencia inmediata es que

hay que cambiar el fundamento

de la toma de decisiones en

todos los niveles de la empresa.

 

"Lo que se necesita es que los

datos se vuelvan tan omnipresentes

y fácilmente accesibles que apoyen

una toma de decisiones basada

en la información",

explican desde Accenture Technology.

 

De nuevo, el elemento que integra

todo este proceso es la aceptación

del cambio continuo

por parte de las personas

a lo largo de toda la empresa.

  

 Advertir que, para conocer más

sobre la presente temática,

es interesante que nos

puedan seguir en Redes Sociales,

en Facebook y en Twitter 

especialmente, por ser

las de mayor difusión. 

 

     Para ampliar cualquier información

o trasladarnos sus proyectos,

necesidades y dudas en

la materia pueden hacerlo

a través de ¿Hablamos?.

 

     

Para ampliar información sobre

los contenidos de esta página

se recomienda la lectura de:

 

Accenture TechnologyVision 2016.  

 

Accenture TechnologyVision 2016. 

Informe Ejecutivo. 

 

Territorio Creativo. 

La Transformación Digital  

Reinventando Organizaciones ante 

la nueva Revolución Industrial 

 

Expansión. Economía Digital 

50 expertos opinan sobre la 

Transformación Digital 

 

Presentación Resumen sobre 

Transformación Digital 

realizada por 

 José M. Arroyo Quero  

PILARES DEL CAMBIO CULTURAL CORPORATIVO PARA LA TRANSFORMACIÓN DIGITAL.

 

Pilares del cambio

cultural corporativo.

 

Hay cuatro pilares clave.

Las empresas tendrán que

poner todo su esfuerzo en

forjarse para afrontar el cambio,

basarse en los datos,

abrazar la disrupción y

estar alerta a los riesgos digitales.

 

Forjarse para afrontar el cambio.

 

Moverse a la velocidad necesaria

para una empresa digital

significa desarrollar:

nuevas habilidades,

procesos, productos

y formas de trabajo.

 

Las metodologías ágiles,

por tanto,  pasan a primer plano.

 

 Son imprescindibles «nuevas TI»,

con modelos y prácticas de DevOps

para impulsar una 

prestación de servicios continua,

arquitectura orientada a

servicios (SOA) y cloud

para posibilitar escalabilidades,

software en modalidad

servicios (SaaS)

para la eficiencia, diseño

de arquitecturas para 

la agilidad y la integración 

y plataformas para la colaboración.

 

El elemento que integra

todo ello es la aceptación

del cambio continuo

por parte de las personas

a lo largo de toda la empresa

a través de la 

evolución continua

y el constante aumento

de sus habilidades. 

 

Basarse en los datos. 

 

Hay que transformarse en 

una organización

totalmente basada

en los datos.

 

Esto va más allá de

disponer de mejores herramientas

o incluso de mejores habilidades.

 

Significa cambiar el fundamento

de la toma de decisiones

en todos los niveles de la empresa.

 

En lugar de confiar en

la intuición personal,

la experiencia o incluso

el principio de HiPPO

(es decir, la opinión de la persona

mejor pagada es la que prevalece),

 lo que se necesita es que

los datos se vuelvan tan

omnipresentes y fácilmente

accesibles que apoyen

una toma de decisiones

basada en la información

a lo largo de la estructura

de toda la empresa. 

 

Abrazar la disrupción.

 

Con las personas

impulsando el cambio 

en todos los niveles con

nuevas herramientas, habilidades,

hardware y software,

los líderes tendrán que

desempeñar un papel clave.

 

En lugar de centrarse

principalmente en incrementar

la eficiencia de lo digital, 

los verdaderos líderes

abrazarán la disrupción

como parte de su 

 ADN corporativo, 

inspirando con una visión

de cómo la tecnología permite

llevar a cabo los procesos de forma

diferente –y mejor–, por lo que

el negocio puede seguir una

dirección completamente nueva

y antes desconocida. 

 

La "escucha" atenta

se convertirá en fundamental.

 

Escuchar  a las personas

–clientes, socios y empleados–,

utilizando la tecnología

como canal para profundizar

en la comprensión de

las necesidades, requisitos

actitudes emergentes

que impulsan la disrupción.

 

Alerta al riesgo digital.

   

 Cambiar al ritmo que

estamos observando en

la economía digital

 también crea

nuevas áreas de riesgo.

 

La enorme escala que proporciona

al software gran parte de sus

oportunidades amplifica

también los problemas potenciales.

 

Los negocios digitales

harán surgir y afrontarán

riesgos a los que los

negocios tradicionales

nunca se han visto expuestos:

nuevos parámetros

de seguridad,

responsabilidad respecto

a la privacidad del consumidor,

exigencia de un uso

transparente de los datos y

cuestiones relativas a la

utilización ética

de las nuevas tecnologías.

 

De forma inevitable,

habrá de tenerse en cuenta

el riesgo digital

en todo lo que se haga.

 

La seguridad, la privacidad

y la ética no pueden ser sometidas

a ingeniería inversa en torno

a una tecnología digital.

 

LA TECNOLOGÍA PERMITE A LAS PERSONAS EVOLUCIONAR, ADAPTARSE Y DIRIGIR EL CAMBIO.

 

Las empresas ya no sirven

a los clientes, sino que 

colaboran con ellos;

no compiten con sus rivales,

sino que se asocian con ellos;

y no están limitadas por

las fronteras del sector,

sino que las ignoran.

 

 La tecnología, por sí sola,

no será suficiente para

impulsar a las organizaciones

hacia sus nuevos

objetivos estratégicos.

 

Hay que crear culturas

corporativas en las que

la tecnología permitirá

a las personas

evolucionar,

adaptarse

y dirigir el cambio.

 

En otras palabras,

el mantra para el éxito es

«Las personas, primero».

LA DIGITALIZACIÓN PONE A LAS PERSONAS EN EL CENTRO DE SU ESTRATEGIA.

 

LA DIGITALIZACIÓN LE ESTÁ DANDO

PODER AL INDIVIDUO.

 

PONER A LAS PERSONAS EN EL

CENTRO DE SU ESTRATEGIA

ES EL IMPERATIVO CATEGÓRICO

DE TODA EMPRESA SOCIAL.

 

Desarrolla la mente

analítica y tu creatividad.

 

 Convence a los trabajadores

de tu organización para

digitalizarse “personalmente”.

 

Construye una Intranet

social vibrante.

 

 Abre los ojos y las puertas

de tu organización.

 

Pon a las personas primero.

 

La digitalización le da

poder al individuo.